jueves, 15 de marzo de 2018

Luz

Aquella niña de grandes ojos,
aquella agua tan clara,
de limpia tez, de dulce alma.

Mar de lluvia, cielo de sueños,
¿Dónde estás pequeña?
¿Dónde te encuentro?

Miro al espejo y ya no estás,
lucero oscuro, lucero velero;
miro de nuevo, desfallezco.


Últimamente

A veces una espada, a veces unos ojos, a veces una bala, atraviesan mi pecho. Siempre son los mismos. A veces una daga ¡a veces unos labios!...